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Mapas y Predicciones para los
próximos días
De acuerdo con las predicciones para el Ciclo 23 realizadas por la
Administracion Nacional Atmosférica y Oceánica de los EE.UU., la media
del flujo solar sobrepasará el valor de 100 durante 1998 y para entonces,
los períodos de Otoño e Invierno verán una serie de espectaculares
aperturas en las bandas de 10 y 11 metros.
Bienvenido Ciclo 23 by Dave Jacobs
El Ciclo Solar 22 murió el pasado verano del ´96, así que... ¡Larga
vida al Ciclo 23! ¿Y por qué deberíamos desear a éste nuevo ciclo una
larga vida? Lo veremos en el siguiente artículo...
El comienzo de un nuevo ciclo marca el crecimiento de la actividad solar
lo cual crea a su vez más y mejores condiciones en las bandas de
frecuencias altas (HF), especialmente en los 10, 11, 15 y 20 metros. En
tanto este nuevo ciclo se vaya aproximando a su punto álgido, la banda de
20 metros comenzará a encontrarse bastante abierta durante la noche, las
de 10 y 11 metros comenzarán a producir señales DX extraordinariamente
fuertes desde los puntos más recónditos del Globo, y hasta la de 6
metros se encontrará abierta para el DX en ciertos períodos de tiempo.
Y todo ésto... ¿Para cuando será? La respuesta más sencilla y rápida
es PRONTO. Parece que las prediciones más fiables sugieren que los
impresionantes contactos DX en 10 y 11 metros que comentábamos hace un
instante tendrán lugar en unas fechas no más alejadas del Otoño de
1998, y probablemente mucho antes de esas fechas. No obstante, los
operadores de la banda de 6 metros tendrán que esperar al año siguiente
para que la MUF (Máxima Frecuencia Utilizable) llegue hasta los 50 MHz.
Estas excepcionales condiciones está previsto que se extiendan desde 1998
hasta el 2004, lo cual supondrá un agradable cambio con respecto a las
condiciones vividas -o, más bien, sufridas- durante estos últimos años.
Por eso, es mejor que conozcamos un poco más a fondo de qué va todo
esto...
APERTURAS EN LAS BANDAS Y CICLOS SOLARES
La radiación proveniente del Astro Rey no es constante, sino que sufre
subidas y bajadas en un período de aproximadamente 11 años. Este
período es lo que conocemos como Ciclo Solar. A lo largo del punto más
bajo de este ciclo, como por ejemplo estos últimos cuatro años, la
radiación solar crea una región F extremadamente débil, y las aperturas
en HF son de unas pocas horas hacia el mediodía, o bien no se producen en
absoluto. Esto es lo que ha pasado recientemente en la bandas de 10 y 11
metros. En contraste a ello, durante la cresta del ciclo la radiación
solar media crea una región F lo suficientemente densa como para propagar
las señales en estas frecuencias a lo largo de todo el mundo, y durante
las horas diurnas.
Las predicciones generales de propagación pueden ser realizadas con años
de antelación debido a la predictabilidad de las subidas y bajadas de la
actividad solar. El descubrimiento y consecuente estudio del ciclo solar
tiene una larga e interesante historia que es importante conocer para
entender perfectamente lo que va a pasar ahora que está entrando en
acción el nuevo ciclo 23. Esta historia comienza con las primeras
observaciones de unas curiosas manchas en la superficie solar, conocidas
como manchas solares...
DESCUBRIMIENTO DEL CICLO DE LAS MANCHAS SOLARES
Los primeros registros conocidos por parte de los astrónomos chinos con
respecto a la observación de una serie de manchas en el sol datan de 20
siglos atrás, y el célebre Galileo las redescubrió con su telescopio en
1611. No obstante permanecieron como poco más que curiosidades hasta que
Rudolph Wolf, del Observatorio de Zurich, en Suiza, inventó un método
para contar y clasificar las manchas solares en el año 1849. Durante el
análisis de las observaciones realizadas, Wolf descubrió que las manchas
iban y venían a lo largo de ciclos regulares de unos 11 años de
duración. Entonces, numeró retrospectivamente los ciclos desde los datos
más antiguos tomados en 1755, nombrando al ciclo de ése año como Ciclo
1. Ahora estamos entrando en el Ciclo 23 correspondiente a las mismas
series de Wolf inventadas casi 150 años atrás.
El método Wolf para contar las manchas solares consta de diferentes
series de fórmulas, unas para contar manchas individuales, otras para
contar grupos de ellas. También incluye un factor de escala que corrige
las condiciones específicas del observador. El número Wolf de manchas
varía comúnmente desde cero (que corresponde al punto más bajo) hasta
más de doscientos (en la cresta de los ciclos más altos). Por ejemplo,
durante la primavera y el verano de 1996 hubo numerosos días en los que
el sol se encontró sin ninguna mancha en absoluto, resultando en
consecuencia un número Wolf de valor cero.
Las manchas solares no aparecen de manera aleatoria, ni mucho menos, sino
que lo hacen en un patrón cíclico. En los albores de los nuevos ciclos,
las manchas aparecen en latitudes solares superiores a los 30º Norte, y
usualmente en parejas a ambos lados del ecuador solar. En tanto el ciclo
va progresando, las manchas van emergiendo cada vez más cerca de la
sección central del astro, y se van incrementando en tamaño y número.
Después, mientras el ciclo va declinando, su tamaño y número van
decreciendo, aunque continúan formándose más y más cerca del ecuador
solar.
En el breve período de más o menos un año, las manchas solares
asociadas con la muerte del ciclo aparecen cerca del ecuador, a la vez que
las manchas asociadas al advenimiento del nuevo ciclo aparecen sobre las
altas latitudes mencionadas anteriormente. Los físicos solares marcan el
punto de division entre el ciclo viejo y el nuevo cuando el número de
manchas del centro y de las latitudes altas es más o menos el mismo. Esta
decisión puede ser tomada solamente una vez vivido el citado momento,
pero todo indica que el final del Ciclo 22 y el comienzo del Ciclo 23 tuvo
lugar en algún momento de los últimos días del verano de 1996.
¿CUANDO ESTARAN ABIERTAS LAS BANDAS?
Aunque a la propagación le afectan un buen número de factores, el flujo
solar por separado puede proporcionar la suficiente información como para
saber más o menos cuando vamos a tener abiertas las bandas altas, para la
región F del DX. Los muchos años de experiencia han demostrado que una
vez que el flujo solar sobrepasa el valor de 100, las bandas de los 10 y
11 metros estarán abiertas de manera consistente a lo largo de las rutas
normales, como la que va desde Europa Occidental hasta la costa Oeste de
Australia.
De acuerdo con las predicciones para el Ciclo 23 realizadas por la
Administración Nacional Atmosférica y Oceánica de los EE.UU., la media
del flujo solar sobrepasará el valor de 100 durante 1998 y para entonces,
los períodos de Otoño e Invierno verán una serie de espectaculares
aperturas en las bandas de 10 y 11 metros.
En pasados ciclos, la banda de 6 metros se abrió desde los EE.UU. hasta
Europa una vez que el flujo solar diurno sobrepasó el valor de 200. Es
posible que esto no vuelva a ocurrir hasta el año 1999, pero con suerte
la banda comenzará a abrirse hacia el final de 1998, y más bien en
dirección Norte-Sur.
Existen métodos más precisos para observar todo esto, basados por lo
general en predicciones de flujo solar hechas sobre períodos de tiempo
cortos. De todas maneras, existe un elevado índice de impredecibilidad,
pero constituyen una buena guía acerca de lo que se espera que va a
pasar.
Hay también un buen número de programas informáticos que hacen que las
predicciones de propagación resulten aún más fáciles de obtener y
quizás más precisas aún. Sin embargo, todos dependen igualmente del
número del flujo solar, que puede ser perfectamente el valor tomado el
día anterior, o bien uno obtenido de cualquiera de las numerosas páginas
que aparecen en Internet. Muchos programas apuntan también las
condiciones en el campo geomagnético terrestre, el cual juega un papel
sumamente importante para ciertos tipos de propagación. Hasta existe un
sitio Web que realiza por tí todas estas predicciones, y que te muestra
un detallado mapa a todo color que muestra los diferentes perfiles MUF
para el planeta. Estos mapas son actualizados cada hora. La dirección es
http://holly.cc.uleth.ca./solar/www/realtime/html
De todas formas, hemos de decir en detrimento de todo este impresionante
poderío informático que incluso los más sofisticados de entre estos
programas tienen sus limitaciones. Todos ellos realizan sus predicciones
dentro de varios rangos de incertidumbre, no entre rangos de realidades
determinadas. Los factores desconocidos e impredecibles pueden echar
fácilmente por tierra hasta la mejor de las predicciones realizadas.
Además, estos programas suelen tomar una serie de constantes para las
predicciones, cuando realmente cualquier radioaficionado puede constatar
que la radio puede ser cualquier cosa, excepto predecible. Por otro lado,
algunos programas no suelen tratar con las comunicaciones por encima de
los 50 MHz, aunque la MUF suele alcanzar en ocasiones valores por encima
de ese punto.
COMO MEJORAR LAS PREDICCIONES
Hay una serie de estrategias generales que
pueden ayudarte a mejorar aún más las predicciones de propagación,
especialmente si deseas encontrar oportunidades de apertura especialmente
tempranas. Una muy sencilla es ir directamente un poco más allá de los
valores indicados. Así, si la predicción muestra que hay un 10 por
ciento de probabilidades de que la MUF alcance los 25 MHz en una
dirección concreta, prueba a buscar la apertura hacia los 28 MHz en el
momento álgido. Puede que seas recompensado con un par de minutos de
señales débiles, pero suficientes para llevar a cabo algunos
extramultiplicadores en un contest, o para encontrar una estación DX
rara, antes de que nadie lo consiga, y de que se forme el típico pile-up.
Cuando leas las tablas de predicción, emplea las líneas de las crestas
como una guía de donde y cuando has de estar a la escucha, a la búsqueda
de las aperturas, en frecuencias lo más elevadas posible.
La MUF tiene otros ciclos diurnos y estaciónales que conviene tener
siempre en mente. La propagación en las bandas altas suele ser mejor
desde Octubre hasta Abril que en otras estaciones del año. Las razones de
ello son bastante complejas, aunque podemos apuntar que para el mismo
valor de flujo solar, la región F es más densa en la estación invernal
del hemisferio norte, que en su estación veraniega. Cualquiera que sea la
estación del año, la ionosfera estará más densamente ionizada cuanto
más elevado se encuentre el sol con respecto al horizonte.
Los pasos que cruzan latitudes muy elevadas, especialmente las regiones
polares, suelen ser sumamente difíciles. Estas zonas reciben radiaciones
solares mucho menos intensas que las ecuatoriales, con lo cual la MUF en
estas ionosferas polares suele ser notablemente menor que en otras
regiones. Además, la ionización creada por los electrones aurorales que
entran pueden causar una absorción sustancial en las regiones D y E de la
atmósfera, que provoca de paso la distorsión de las señales de radio en
HF. Incluso en condiciones normales, las señales que atraviesan la zona
auroral son atenuadas y toman un ruido de fondo que las distinguen del
resto. Durante una tormenta geomagnética, los efectos destructivos sobre
las señales HF se intensifican, llegando incluso a salirse de estas
regiones y penetrar en las latitudes medias.
MODOS DE DISPERSION (SCATTER)
Las irregularidades en la alienación en el campo transecuatorial y las
diversas maneras de dispersión en la región F se consideran en ocasiones
como una especie de predicciones de propagación, aunque no se utilizan en
las comunicaciones HF y VHF. La irregularidad en el campo transecuatorial
origina una serie de pasos de 4000 a 8000 km. perpendiculares al ecuador
geomagnético terrestre y a frecuencias mucho más elevadas que las MUF
corrientes, especialmente durante los años en que el ciclo solar alcanza
sus cotas más elevadas. Las ocasiones inusuales para aprovechar esta
irregularidad suelen tener lugar en el rango de frecuencias entre los 28 y
los 50 MHz, y aparecen exclusivamente hacia el final del ocaso y al
amanecer, cerca de los equinoccios de Otoño y Primavera, es decir,
durante unas pocas semanas hacia el final de los meses de Marzo y
Septiembre.
PROPAGACION AURORA Y E-AURORAL
El crescendo del ciclo solar ocasiona también un cierto incremento de
tormentas geomagnéticas, tanto en frecuencia como en intensidad. Estas
tormentas suelen desencadenarse cuando los protones y electrones son
expulsados por el sol y entran en contacto directamente con el campo
magnético de la tierra en sus polos. Este influjo repentino de
partículas distorsiona el campo geomagnético. Estos disturbios
geomagnéticos, más conocidos como subidas y bajadas del ciclo solar,
degradan las comunicaciones en HF en las latitudes más extremas durante
períodos de tiempo que oscilan entre varias horas y varios días. Al
mismo tiempo, las tormentas geomagnéticas pueden actuar como mejorantes
de la propagación en las frecuencias de 25 MHz y un poco más elevadas,
en las zonas del ecuador terrestre.
Muchos observatorios alrededor del mundo informan de las condiciones del
campo geomagnético empleando para ello los índices A y K. El primero de
ellos, el índice A, se calcula en base a las mediciones realizadas el
día anterior y puede variar bastante de un día para otro. Por esto está
bastante limitado para su uso en predicciones que vayan más allá de un
día. El otro índice, denominado K relativo, ofrece una indicación de
las condiciones del campo geomagnético durante las pasadas tres horas, y
puede advertirnos de las variaciones que este sufra con unos intervalos de
tiempo más cerrados. Cuando este índice K supera el valor de 4, entonces
podemos suponer que vamos a encontrarnos con una distorsión en las
comunicaciones en HF.
Los disturbios geomagnéticos suelen estar acompañados de propagación
por Aurora y E-Auroral. Estos dos fenómenos ofrecen nuevas oportunidades
para las estaciones en latitudes elevadas, desde los 28 a los 432 MHz.
Aurora soporta contactos hasta los 2300 km., en frecuencias tan elevadas
como los 432 MHz antes citados, a través de los pasos norteños más
oblicuos. Las señales salen excesivamente distorsionadas, pero pueden ser
sumamente fuertes. Las mejores horas para practicar esto son desde el
final del ocaso hasta la medianoche.
Por su parte, la E-Auroral se comporta de una manera muy parecida al E
esporádico, y es utilizable desde los 28 a los 144 MHz (especialmente en
la zona auroral más norteña), sobre pasos directos hasta unos 2300 km.
de distancia, que se pueden convertir en ocasiones, en 6000 km. trabajando
entre los 28 y los 50 MHz. Estas señales suelen tener solamente una
ligera traza de distorsión auroral y a menudo resultan claras y fuertes.
A este tipo de propagación probablemente se le saque menos provecho del
que debiera, especialmente en las regiones norteñas, y puede ofrecernos
muchas sorpresas.
QUE PODEMOS ESPERAR...
Si nos fijamos en lo que ha pasado a lo largo de los anteriores ciclos
solares y le echamos de paso un vistazo al gráfico adjunto, podemos
hacernos una buena idea de lo que se espera que ocurra en las bandas de HF
a lo largo de unos pocos años. En la predicción vemos que el flujo solar
permanecerá bajo hasta que empiece una rápida ascensión en los
comienzos del año 1998. Esto viene diciendo que no vamos a ver demasiados
cambios en la HF, durante la primavera y verano entrantes, si los
comparamos con lo que ha venido ocurriendo estos últimos años. De todas
maneras, a finales de este año y a principios del que viene sí que
podemos ir empezando a buscar aperturas en las bandas que nos permitan ir
comparando con cierta ventaja.
Antes de comenzar a entrar en materia, será mejor que consideremos un
punto sumamente importante de cara a las predicciones de flujo solar: Nos
referimos a algo denominado números suavizados. Veamos que es esto. Los
números que se desarrollan a partir de los datos actuales son el
resultado de una media de valores. Esto es porque, aunque en el gráfico
adjunto la línea de valores nos muestra que el flujo solar va creciendo
año tras año hasta llegar hasta su punto más elevado, para luego
descender de nuevo progresivamente año tras año, la verdad simple y
llana es que esto no ocurre así de ninguna manera. Los valores de un día
para otro van variando arriba y abajo, arriba y abajo. Y en los comienzos
de un nuevo ciclo, los períodos arriba son relativamente cortos, con lo
que la media a lo largo del tiempo se mantiene baja.
Así que el punto a tener en cuenta es que durante esos cortos momentos
arriba, podemos esperar excitantes aperturas en las bandas de HF. Cuando
los valore suavizados se encuentran aún relativamente bajos, no resulta
extraño ver valores de flujo diurno que llegan fácilmente hasta 100. Si
estos valores aguantan durante dos, tres o más días, entonces es bien
cierto que las bandas de 10 y 15 metros verán aperturas que permiten
llegar hasta lugares no sugeridos por las predicciones de propagación.
Es bueno mantener un ojo en los valores de flujo diurno proporcionados por
la WWV, o bien sintonizar cada día las bandas HF a la espera de estas
aperturas impredecibles. Cuando observéis las tablas de predicción tened
en cuenta que las curvas del 10 y el 50 por ciento son más altas en la
realidad que como se muestra sobre el papel, más altas que una banda más
de HF e incluso en ocasiones, más aún. Si tenéis esto en cuenta...
¡Podéis ver también posibilidades de apertura hasta en la banda de 6
metros!. 
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